“También deben considerarse como regocijos públicos los autos de fe de la Inquisición, pues a pesar de su dramatismo, muertes y azotes, el pueblo se divertía, al ver a los penitenciados con sus pintorescas ‘corozas’ y ‘sambenitos’, es decir, unas como mitras o bonetes y unas camisas amarillas, pintarrajeadas de diablos, llamas, lagartos y culebras, y con su vela verde en la mano.”
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Franciso de la Maza - La Ciudad de México en el siglo XVII, p.26
(“…a pesar de…”???)