“Arrastras así las palabras, una por una, a través de los dientes y en ellas confrontas y unes tu infinito interior con el exterior. Las unes afuera, pero según las leyes que ignoran lo imposible y que reinan dentro de ti. Lo haces así porque no sabes hacerlo de otra manera, lo haces por tu propia vida que puede subsistir sólo en un mundo singular, que es el único mundo real. Lo haces ingenuamente como si fueras el primer hombre que vio el mundo, lo haces implacablamente como si fueras el último hombre que verá el mundo. En eso consiste tu responsibilidad ante el pueblo sin el cual no exitirías ni tú ni la maravillosa lengua de la que tienes la suerte de servirte.”
— Vasko Popa