“En México no existe el vocabulario soez que en España. En la conversación corriente de los hombres no se oyen esos furibundos y variadísimos tacos del hombre ibero, que le hacen subir el tono, pegar puñetazos en las mesas e inflar las venas del cuello como en congestión fulminante. Aquí se conversa sin congestión, suavamente, y si se discute, se pide perdón, como es debido. El mexicano suaviza lo áspero con el tono que imprime a la frase, o intercalando adverbios mitigantes como ‘estoy medio enfermo’, ‘Fulano es medio ladrón’.”
— José Moreno Villa - Cornucopia de México (1940)